Perfil de los tejedores que emprenden


Tengo una serie de entradas que voy a escribir que la denominé “Tejiendo un emprendimiento”. Esta es la segunda entrada, la semana pasada escribí acerca de la definición de productos y los niveles de productos. Les conté que mi ejercicio, me había llevado a definir mi producto en @dehiloycrochet como un producto básico, que aún no se diferencia ni es especializado (El conocimiento del producto que se ofrece.) Después de repensar varias veces, y de indagar un poco mas en la lectura, en videos de youtube, y en internet en general, entendí que muchas veces los que estamos diseñando nuestro negocio a partir de un hobby, seguimos tratando nuestro producto sin mayores cambios. 
Voy a aprovechar para esclarecer al lector que entra a este blog por primera vez, que este diario narra las experiencias que estoy viviendo con este nuevo emprendimiento. ¿Qué he aprendido? ¿qué debo corregir?, y verificar cada una de las acciones implementadas.
Algo que he aprendido en este último año es que la visibilidad a través de internet, la exposición de un producto en una vitrina o en un mercado artesanal no te ofrece la rentabilidad necesaria, puedes hacer cosas maravillosas y no llegar a las manos adecuadas. El desarrollo de un negocio que te garantice independencia económica o que te de a conocer, requiere una planificación que va desde: definición del producto, materiales usados, costos, mercadeo, ventas, servicio al cliente. Cada uno de los aspectos allí señalados deben ser cuidadosamente vigilados. Ya sea que estés asociado o que trabajes solo, debes dedicar tiempo y esfuerzo a obtener conocimiento de cada uno de los aspectos que pueden afectar tu marca. 
En mis redes sociales tengo una recopilación importante de mis trabajos, no son todos pero pueden ver que me he paseado por varias propuestas que se presentan en revistas de ganchillo. He realizado, ropa, zapatos, trajes de baño, tapetes, carteras y bolsos de distintas formas, amigurumi, apliques, entre muchos otros. 
Yo soy de las tejedoras que empezó a publicitar sus servicios como tejedora: “usted me llama y yo se lo hago”, no era exactamente eso, pero somos muchos los que nos “vendemos” de esa forma. Para mí esto es un error, ¿por qué pienso que es un error? hasta la personalidad del que trabaja tan especializado puede influir en la forma como llevas la venta, probablemente la personalidad y habilidad de alguno les permita hacerlo de esa forma. 
Por mi parte empecé a notar que debía organizar el tiempo y pensar hacia donde quería apuntar realmente, y una forma de tomar control de las metas era no depender de un pedido que puede o no llegar (en la mayoría de los casos no me llegaba). En algunos casos fallé en el calculo de tiempos de entrega, pues el tejido se extendía y se volvía engorroso, entonces se dificulta tomar nuevos pedidos o establecer la tabla de costos. 
Tengo un tiempo siguiendo perfiles de tejedores alrededor del mundo a través de las redes sociales. Algunos de ellos exitosos, y otros muy llamativos pero no se puede seguir la pista de sus ingresos. Los perfiles van desde tejedores que ofrecen productos mezclados; tejedores especializados; los que se dedican a la formación presencial y virtual; los diseñadores que tienen su propio atelier y personal que teje; los que se convierten en autores de libros; los que comercializan sus propias marcas de lanas o hilos; los que no hacen productos para la venta pero venden solo los patrones; los probadores de patrones, entre otros.
En entradas futuras les comentaré de las observaciones de algunos esquemas de negocio que pueden ser exitosos. Por ahora dejo la pregunta de hoy, si estas desarrollando un negocio en base a un hobby ¿en cuál perfil podrías identificarte?
Aprovecho para compartir este video de The Craft Academy, donde Elia nos habla de cómo saber cual es tu talento y cómo generar ingresos con ello.