Lecturas de junio y crochet

Este último mes no he tomado la aguja, retomé la lectura que tenía como materia pendiente; en particular la lectura de novelas e historias.

Siempre leo muchos trabajos, generalmente artículos de revistas especializadas. También había estado viendo muchas series desde hace cuatro años. Me hacía falta leer para imaginar escenarios y tener nuevas ideas.

Los libros con los que inicié esta etapa son escritos por Isabel Allende. Empecé por la casa de los espítirus; la segunda, hija de la fortuna; y en este momento tengo entre manos Paula.

Leí las críticas hacia Isabel Allende, algunas negativas. Yo que no soy una experta en esto puedo decir que cada libro me ha dejado con ganas de seguir leyendo. Aunque estoy convencida que debo migrar hacia otros autores.

En estos momentos estoy interesada por historias de mujeres, relatos que me permitan conocer las formas como hemos vivido a través de distintas épocas. Si tienes alguna sugerencia, bienvenida sea.

En los textos observé pocas referencias a los tejidos. En ninguno de los casos los personajes se sentían orgullosas de sus labores, incluso los ven como una ruta de escape.

El aspecto mas relevante en este punto está marcado por Esteban Trueba en la casa de los espíritus. Cuando decide recuperar las tierras considera que es necesario instaurar una serie de beneficios para los trabajadores, entre ellos conformar los oficios, y el tejido era necesario para suministrar el abrigo en la época de frío.

Siempre me descubro escudriñando acerca de los tejidos o bordados en cada una de las cosas que veo, pero al no ser significativas no les comparto.

Este es el último proyecto terminado. Estoy haciendo un esfuerzo para culminar todo lo pendiente, me prometí no iniciar nada nuevo hasta terminar con todos los que tengo sin acabar. Espero mostrarles muy pronto mi inventario de pendientes en cero.

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