Publicado en Blog, escribo por placer

Aprendiendo a escribir

A los 45 años se puede desaprender y aprender, estoy segura que se puede a cualquier edad. Es la búsqueda de mejorar habilidades y destrezas, en mi caso quiero aprender a escribir, y me embarco en este proceso día tras día.

Con el tejido aprendí que solo la practica hace al experto, y aunque puedo decir que he tejido muchas cosas, incluso algunas que ni me acuerdo, no pasa un día que me consiga una pieza que llame mi atención por la novedad, y por la admiración que me causan la cabeza que lo diseña y las manos que lo tejen.

En mujer crocheteando y escribiendo, ya les compartía mi idea de este proyecto. Han pasado varios meses, y me he atrevido a escribir y escribir como ejercicio. He tomado algunos cursos autoadministrados por internet, y ahora me encuentro realizando el curso de “Tradiciones, historias populares y leyendas. Escritura de crónicas para el reconocimiento del presente” dictado por la Fundación Bigott a través de la plataforma de tradición en línea.

Tengo que confesar que es la tercera vez que lo intento, y aunque me da mucha pena decirlo públicamente, sentía que era una necesidad. La primera vez lo dejé por insegura, la segunda por las fallas graves luego de los apagones generales del 2019, en esta ocasión estoy entregada totalmente por cinco semanas al estudio de la crónica.

Por muchos años he escrito académicamente, la mayoría de las veces buena, aunque algunas otras veces me han dado muy duro los editores, sobretodo en mis intentos por escribir artículos científicos publicables. También escribí varios textos extensos para terceros, y en la medida que fui escribiendo aparecieron en mi cabeza los recuerdos mi gusto por leer y escribir (Amor por escribir).

En estos días he estado dedicada a la lectura, y a mis tareas del curso. Entregada a pensar sobre la crónica final que hasta ahora no tiene sino ideas vagas que aun no he organizado. Por ahora sigo tejiendo y aprendiendo a escribir porque reconozco mis debilidades, no quiero escribir con pretensiones, pero si espero que cada texto sea ameno e interesante por lo menos.

Hoy quiero dejarles unas crónicas interesantes que he revisado esta semana, algo para distraernos un poco:

Un amor eterno de seis días de Cecilia González y Eugenia Zicavo

Caracas sin agua de Gabriel García Márquez (este último se cuenta y no se cree)


Gracias por acompañarme en cada entrada.

Autor:

Soy una persona que anhela más conocimientos y eso me lleva a estudiar, investigar, y escribir. Soy una persona optimista, que tiene la vista puesta en el ahora con la esperanza de un porvenir mejor. Estas páginas que administro busca intercambiar ideas y mejorar mis habilidades comunicativas.