Mi experiencia con la educación a distancia

Un tema ha dado vueltas por mi cabeza en las últimas dos semanas es sobre la obsesión que tenía de niña con la educación por correspondencia. Siempre leí mucho, muchas revistas viejas que caía en mis manos.

Durante las vacaciones en la casita de playa de mis abuelos maternos podía conseguir los mismos ejemplares una y otra vez. Año a año siempre estaban allí para volver a revisar, las mismas revistas de encarte en periódicos los días domingo. No recuerdo otro escrito, pero sí dos avisos que llamaban mi atención hacía el final de las páginas.

Uno era el de Charles Atlas que ofrecía una programa de culturismo físico…ahora que lo pienso es el predecesor de los preparadores físicos que observamos las redes sociales, seguramente estaré revisando acerca de este personaje en los próximos días.

A lo que voy con este escrito, para mí el aviso más preciado ofrecía formación certificada por correspondencia. En poco espacio y con letra bastante pequeña, detallaba una cantidad importante de cursos, relataba las ventajas que se obtenían al realizarlos, finalizaba con un cupón que debía rellenarse y enviarse por correo para obtener más información.

No recuerdo cómo ni cuando, me atreví a escribir cartas y a utilizar el correo, realmente lo hice pocas veces, ya que siempre dudaba si me alcanzaría el dinero para el servicio, hoy se que el pago por estampillas y el sobre blanco enmarcado por pequeños cuadros de color azul y rojo era casi nada.

Estoy segura que en esa época también tenía muchos miedos a dar el paso, hoy tengo en mi cabeza muchas imágenes y no tengo certeza del lugar donde quedaba la oficina de correos, recuerdo la taquilla donde se entregaba el sobre. Allí aprendí acerca del rellenado de los sobres, y de cómo se registraban los datos del remitente y del destinatario: nombres, dirección, estado y código postal. Esta experiencia me hizo estar adelantada a otros niños de mi edad que no tenían idea la forma correcta de escritura y envío de cartas.

Como vivíamos en la zona rural vía el páramo, la dirección de correspondencia que usaba era la casa de mi abuelo…carrera 3 con calle 3 n° 3-9. Una tarde de visita mi tío comentó allí tienes un sobre de correo, aún recuerdo el susto y la ansiedad de la llegada de un aviso. Un sobre con tu nombre…jajajaja…inocentemente sin conocer las estrategias de ventas recibí emocionada el sobre de enganche.

Carrera 3 con calle 3

Una buena cantidad de papeles impresos con toda la información de requisitos, forma de pago, y detalle de cada una de los cursos ofrecidos: jardinería, mecanografía, mecánica, costura, y un largo etcétera. Yo no pude cursar estudios por correspondencia, la edad era limitante, no estoy segura pero me imagino que los costos de los cursos también.

La educación por correspondencia pienso fue vista con un poco de desprecio en mi época de crecimiento, el tema de formarse de manera presencial era el esquema conocido, donde se pueden demostrar los aprendizajes.

Desde que podemos tener un equipo en casa con conexión a internet todo el panorama cambió, en particular para personas como yo que somos autodidactas. Muchos especialistas comparten buenos contenidos, y esto se convierte en una pasión por el gusto de aprender los temas que nos interesan, ni hablar de las posibilidades de construir nuevas habilidades tecnológicas.

Con la llegada de esta pandemia, la educación a distancia se ha convertido en una prioridad, recae sobre cada uno la responsabilidad de formarse y poco nos han enseñado acerca de ello. En mi experiencia aprendí que no podemos hacer todo lo que nos provoca al mismo tiempo, por ello es necesario documentarse sobre la calidad de los contenidos y si estos se enfocan a desarrollar la habilidad que deseamos.

Por ello sugiero:

  • Reconocer nuestros intereses que muchas veces no son fáciles de establecer
  • Buscar las personas que tienen el perfil de preparación que requerimos (recuerda no todo lo que brilla es oro, y a veces las hojalatas también nos sorprenden)
  • Darle la oportunidad a las fuentes primaria sobretodo si quieres aprender del manejo de una plataforma, la misma te ofrece formación detallada y gratuita
  • No tener miedo a la tecnología
  • Atreverse

Es mucho lo que podemos decir de este mundo, pero por hoy vamos a dejarlo así. Me gustaría conocer la experiencia de otras personas, si te sientes a gusto dejame tus comentarios o escríbeme al correo contacto@dehiloycrochet.com

Puedes conocer mi experiencia reciente en la entrada Aprendiendo a escribir.