Tokio Blues

Hace mucho tiempo tenía pendiente esta lectura, siempre veía referencias a esa novela del autor japonés Haruki Murakami. Llegó el día y no podía soltarlo, solo tres días fueron suficiente para leerlo.

Cuando escribo sobre lo que leo, deseo tener las palabras apropiadas para invitarte a leer. En este caso acompañamos a Toru Watanabe en sus recuerdos en torno a su vida alrededor de sus años veintes.

Toru me mostró lo que siente un muchacho de veinte años cuando no se siente estimulado por la vida que lleva. Me contó acerca de las decisiones que toma, y más allá de la apariencia me habla de sus sentimientos, incluyendo sus deseos y prácticas sociales.

Pude darme cuenta que no necesito juzgarlo, ni a las personas que lo rodearon, simplemente cada quien toma las decisiones que consideran convenientes.

Viví un poco la cultura dónde se desenvuelve la historia, y escuché muchas de las canciones sugeridas por Toru.

Me sorprendió la vida sexual de los personajes, no pude evitar meditar sobre ello. Tengo 46 años y aún me llama la atención la forma como las personas escriben sobre el tema, porque allí vemos la visión de los personajes en un mundo donde el sexo es libre, o se encuentra atado a los tabúes.

La descripción de las cosas me permitía imaginar todos los escenarios. La condición de la residencia universitaria fue lo que más llamó mi atención, definitivamente algunos momentos provocan algo de náuseas.

Los personajes femeninos son parecidos a tantas que conozco, siempre en construcción y deconstrucción, tratando de vivir se acuerdo al medio, cumpliendo con las expectativas sociales, presionadas por lo que se espera de ellas. En la historia no pocas son arrastradas a la soledad, incomprensión, miedo de asumir lo que son y sienten, o lo que es peor soportando solo para lograr algo que ni ellas mismas quieren.

Por allí leí que el autor no le gusta que lo conozcan solo por esta obra, espero conseguir otros libros de él.