Tejedora de nubes

Zhi Nu es el nombre de la tejedora de nubes, se considera que ella permanece tejiendo a la orilla del río, esta figura pertenece a la mitología china. Junto a Niu Lang un pastor común, forman una pareja que da sentido a la celebración del amor en la cultura china.

La princesa Zhi Nu es hija del Dios del cielo y la Reina madre de los cielos del oeste. Siendo una princesa, hija de dioses y considerada un hada, visitó la tierra y conoció a este laborioso pastor quien se encargaba de los animales y labrar la tierra.

Esta pareja no pudo evitar enamorarse, y secretamente se casaron. Vivieron su amor oculto, y cuenta la leyenda que tuvieron dos hijos. Sucedió que los padres de Zhi Nu se enteraron que ella tenía esta vida secreta, y fue reclamada al cielo, dejando en la tierra a su amado y sus hijos.

En busca de su esposa, tomó a sus hijos y con la ayuda de animales celestiales cruzó el cielo. La madre de Zhi Nu se entera del suceso, y con su horquilla de oro crea un rayo que separará para siempre a la pareja. La tristeza y el dolor evidente causó impresión en las urracas, por lo que decidieron tender un puente entre el pastor y la tejedora.

Doodle conmemorativo del Festival QiXi 2020

La Madre al observar el amor entre ambos permitió que se reunieran una vez al año, una de esas imágenes en la cúpula celestial que se observa en la séptima noche del séptimo mes del calendario lunar, por lo que es conocida como la “noche del séptimo día”. Allí Zhi Nu y Niu Lang se acercan lo suficiente para que sean vistos, aunque separados por la lluvia de estrellas de la Vía Láctea.

Es el día de la celebración del día del amor chino. Una oportunidad para que en tiempo de verano se pueda apreciar el fenómeno astral y celebrar en pareja. Además existen varias tradiciones arraigadas a esa fecha, e intercambios de regalos como flores, té, cosméticos, y por supuestos las salidas en pareja que se han hecho populares sobre todo en las parejas de la zona urbana.

Las personas comenzaron a admirar el fenómeno, y muchas leyendas en torno a este suceso han sido contadas. En Japón se le conoce como Tabanata, allí se relata el encuentro entre Vega (estrella de la constelación de la Lira) y Altair (estrella de la constelación de Aquila), que como señalé anteriormente son separadas por la Vía Láctea.

Si tienes más curiosidad en conocer acerca del Festival QiXi te invito a revisar en wikipedia

La ciudad vista con nuevos ojos: Cacique Guacamayo

En el taller de Investigación aplicada a la socialización del patrimonio cultural, hemos tenido que hacer un ejercicio de un registro de un patrimonio cultural: hoy quiero hablarles de Guacamayo.

Hace poco más de un año comencé a visitar con frecuencia las instalaciones del CEVAC Carabobo, la ruta que tomo es la Avenida Bolívar en sentido norte a sur, al llegar a la esquina de la calle 148 de la urbanización Carabobo, nos incorporamos a un espacio de calles cerradas, que se cruzan y enmarcan una zona muy bonita pero ya un poco descuidada.

Apenas a 200 metros de la Avenida Bolívar se despliega una pequeña redoma, muchas veces ignorada por mí. Puedo decir que muy pocas veces levanté la cabeza para observar a quien vigila la zona. Quiero pensar que es por poner atención a la calle, aunque mi interior grita que es una mezcla de ignorancia y miedo que muchas veces nos acompaña en este país.

Sobre un pedestal se encuentra el cacique Guacamayo, guerrero de los Tacarigua, quien habitó en los alrededores del Lago de Valencia. La escultura elaborada por Alejandro Colina en el año 1942, tomó posesión del lugar en 1945 cuando se inauguró este espacio.

Foto de enero 2018
Tomada por Onela Greatty

El cacique Guacamayo se encuentra sobre un pedestal de mezcla de cemento que se encuentra adornado por otras figuras de animales que representan aves que simbolizan la valentía del guerrero.

Canal de Youtube luisantano

Me siento flotando con este tema del patrimonio cultural.

El año de 1942, realiza Guacamaya (Imagen 17). Se trata de la estampa de un guerrero con sus atavíos concentrado en la imploración a sus dioses. Para realizar su interpretación, Colina tomará en cuenta la versión que describe la manera en que el personaje se rodeaba de vistosas aves para simbolizar la valentía del guerrero y su resistencia ante los españoles. Fue instalado tres años después de su elaboración en la ciudad de Valencia, en la urbanización Carabobo de ese mismo Estado. La escultura de cemento mezclado con arena extraída del río Cabriales, puede considerarse límite para el inicio de la segunda fase de creación fecunda. En ella se afinca su vocación para exaltar el elemento indígena en la figura del cacique, se asoma su visión del mestizaje y finalmente, se afina el temple de su expresividad estética, evidente en la monumentalidad de una obra concebida para el disfrute del espacio público.

APROXIMACIÓN CRÍTICA A LA OBRA DEL ARTISTA VENEZOLANO ALEJANDRO COLINA
Autora: Marianella Morales Mistron

Además de la historia y las manifestaciones culturales, estoy impresionada por tantos hombres y mujeres que se dedicaron a enaltecer la cultura a través de distintas disciplinas, Alejandro Colina es uno de ellos. Estoy fascinada al estudiar la obra de este artista y su acercamiento a la cultura a través de sus obras dedicadas a la época prehispánica.


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Estoy aprendiendo acerca de valoración del Patrimonio Cultural

Comencé mi cuarto ciclo con la plataforma Tradición en Línea. Pensé que me había quedado por fuera porque no tenía acceso al aula, y la verdad es una actividad que espero con entusiasmo, totalmente entregada al tema.

Con el primer taller, escribí Damas de Barro. A partir de ese momento, encontré este espacio para investigar que me ha dado mucha satisfacción personal. Realicé el taller comprendiendo la interculturalidad, la ciudad cuenta su historia, y ahora la investigación aplicada a la socialización del patrimonio cultural donde estaremos trabajando con la valoración del patrimonio.

¿Por qué involucrarme con el tema de la cultura?

El año pasado cuando comencé a escribir sobre la artesanía como factor de desarrollo me encontré con enormes vacíos, a través de las lecturas que realicé para la investigación me dí cuenta que tenía que comprender no sólo la teoría del autor que leía, sino que tenía que reconocerme como individuo dentro de la cultura que conocí a través de mi familia, la que conozco ahora que vivo en otra región, y la que me compromete con mi identidad como venezolana.

Encontré en la Fundación Bigott el espacio para construir un referente que no tenía claro. Entonces comencé a descubrir la historia del estado donde vivo, las tradiciones que están tan cerquita de casa, y aquellas situaciones particulares que nos han marcado. Es así como poco a poco, he podido ir reconociendo los detalles, aquellas cosas que están allí y parecen obvias pero que aún desconocemos.

La cultura tiene innumerables conceptos, es tratada en todas las disciplinas humanas; involucra lo tangible y lo intangible; a través de ella podemos entender la evolución de las comunidades; y los factores que intervienen en su interpretación son tan variados que nos ayudan a comprender un poco cada sociedad.

La comida, el idioma, la infraestructura, la historia, las tradiciones, la música, la literatura, y tantos aspectos que forman parte de cada uno. Hoy quise escribir de esto, porque mientras leo, tejo, investigo, y escribo, no me deja de sorprender cómo he llegado hasta acá, y muchos de los que me leen desde hace más de un año pueden ver la evolución.

¿qué viene después?

Para mí la artesanía textil en Venezuela tiene mucho que contar, es un tema que tengo por revisar y entender. Esto va de la mano con lo que somos, hay tanto por revisar y aprender a entender en el espacio que nos movemos. Mientras esto sucede, siguen ocurriendo cosas en el mundo.

Se crean nuevos proyectos textiles de los que no hemos hablado, existen nuevas formas de comercialización y mercadeo que no hemos probado, porque ahora debemos llegar a otros mercados a través de recursos más seguros.

Tal como lo señala el extracto del último reporte de WSGN, refiriéndose a las marcas que participaron en las pasarelas de Milán y París en septiembre 2020:

Sensación artesanal
Una sensación de artesanía se apoderó de muchas colecciones en París, haciéndose eco de una sensibilidad más sofisticada y vanguardista. Los estilos en capas eran vitales para darle un sentido urbano, y los visillos y los materiales suaves fueron la elección para mantenerlo fresco.

Start by WSGN

Muchas artesanas, están allí creando con materiales increíbles, con diseños propios, y con muchos deseos de hacerse visibles y participar en el mercado.

Seguimos con las restricciones de movilidad, mientras no cese el tema de la pandemia, podemos probar los mejores recursos, descubrir nuevas vitrinas y espacios que nos haga más efectivas en nuestras ventas.

Espero que este taller me ayude a cerrar un ciclo de aprendizaje que estaré poniendo a disposición de todos los que consultan esta página. Como siempre gracias por estar acá.


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La manta de Tita

Desde el mes de julio comencé a leer distintas autoras, en mi revisión me di cuenta que vi la película “Como agua para chocolate” pero no había leído la novela. Me sorprendió gratamente como tejedora, mujer de cocina, y de familia.

Tita es la tercera y última hija, en un hogar mantenido por una madre viuda. La tradición de la familia la compromete a cuidar a su mamá de por vida, por ser la pequeña no podrá casarse. Además desde que nació estaba destinada a vivir entre fogones, ollas y recetas.

Pedro llega a su vida a los quince años, ambos se enamoran para la eternidad. Esta combinación de amor y tradición será la culpable de una vida que muchas veces le causa dolor.

La preparación de la mujer para el matrimonio, en algunas culturas suponía la elaboración de la colcha para la cama nupcial. Es así como Tita comienza a tejer desde el mismo momento que Pedro le pidió matrimonio.

Sin embargo, fue la imposibilidad de vivir el amor con Pedro, la que agitó su interior provocando que el hielo se instalara permanentemente. La primera vez, sintió el vacío y la soledad; medias, mantas, zapatos y ropa de lana no fueron suficiente para evitar sentir congelarse.

La manta se convirtió en un tejido de desilusiones, dolores, angustias, pero también reflejó la ansiedad ante las declaraciones de amor y los encuentros furtivos con Pedro.

La canción dedicada a Tita mientras teje al inicio es de ilusión, y después se apaga.

La manta también se convirtió en el símbolo de la pérdida de los seres queridos, pero lo mas impactante es que Tita nunca dejó de tejer la manta, y tal como lo narra el texto todas las lanas o estambres que caían en sus manos servían para hacer crecer y crecer la colcha.

Imagen de la colcha en la película de 1992

Para la película veo que ella teje cuadritos usando el crochet. Teje una y otra vez, cada granny square se añade a la pesada manta que arrastra en distintos momentos de su vida.

La colcha marca claramente el principio y el fin de la pareja. Es una novela para leer y disfrutar, pienso que es una historia maravillosa que refleja la cultura gastronómica mexicana, donde cada receta enaltece olores y sabores asociados a las emociones que viven todos los que se involucran con la familia.

Mi recomendación es leer la novela, espero que te enganche como a mí, no pude soltar el libro hasta terminarlo. Luego si no la has visto, es necesario que disfrutes de la película, las escenas son realmente maravillosas. Hago la salvedad que varias escenas no son para niños.


Papeles de trabajo de las damas de barro

Inicié el trabajo de las damas de barro en el mes de junio, y esto me ha enamorado. A continuación podrás leer el texto que escribí como informe final del taller “la ciudad cuenta su historia” de la Fundación Bigott.

Lo que comparto es parte de la recopilación de información para un proyecto con la mirada puesta en lo femenino, que aún no tiene fecha de entrega, pero que ya muestra sus primeros. Además estas dos entradas compartidas se encuentran limitadas por el número máximo de páginas, y es probable que lo veas cortado.


La pérdida de los hallazgos en torno a la Venus de Tacarigua.

Valencia conocida popularmente como la capital industrial de Venezuela, y tratada con cariño por el porro compuesto por Billo Frometa como ciudad señorial, fue fundada a orillas del Lago, cosa que hoy nos parece lejana, y hasta increíble. Sin embargo, los historiadores Oviedo y Baños, citados por Manzo (1981) señalaban: “Valencia se fundó a poco más de media legua de la Laguna de Tacarigua, donde se conserva hasta hoy”. El punto de referencia de fundación de la ciudad hoy día es la Plaza Bolívar, y según las referencias la orilla del Lago se encontraba en el sector El Palotal, a poco más de tres kilómetros de distancia hacia el sur de la ciudad.  

El Lago de Valencia es una cuenca hidrográfica, ubicada entre los estados Aragua y Carabobo, en la zona norte costera de Venezuela. Se reconoció en la historia luego del avistamiento por parte del conquistador español Juan de Villegas en el año 1547. En los registros históricos consta la admiración que sintió el español al recorrer la zona y observar las riquezas naturales. 

Este paisaje fue admirado por Alexander Humboldt en su viaje del año 1800. El explorador describió los verdes hermosos, y las ricas campiñas que rodean la zona del Lago en la época. Allí realizó algunas mediciones, descripción del clima, la forma de vida de los habitantes, tomó nota flores y frutos, resaltando además las geografía de la zona. 

La riqueza natural que engalana la zona, se encargó de proteger el tesoro de los habitantes prehispánicos conocidos como los Tacarigua hasta finales del siglo XIX. El 21 de abril de 1887, con el nombramiento de Vicente Marcano como jefe de la Comisión de Antropología, se da inicio a una serie de exploraciones arqueológicas al lago de Valencia, y otras zonas del país. Este momento es considerado el punto de partida de los registros oficiales de los primeros hallazgos sobre la cultura de los Tacarigua. Los objetos fueron reportados en el trabajo etnológico que presentó su hermano Gaspar Marcano, y enviados a París a engrosar el inventario del Museo del Hombre.

Surgen de esta excavación los primeros registros de las figurillas de barro, a la  que Marcano reconoció como ídolos. La descripción de Gaspar Marcano es sencilla, no se atreve a realizar conjeturas complejas, pero si narra lo relativo a: tamaño; color; disposición del cuerpo; detalle de extremidades; cabeza; adornos corporales; disposición de ojos, boca y otros orificios corporales como el ombligo. Señala que los pobladores buscaban el concepto de belleza, y aunque no corresponde con la idea de belleza “de la civilización moderna, la regularidad y la expresión severa de esas divinidades revelan una búsqueda de la belleza, una elemental aspiración hacia lo ideal” (p. 108). Hasta ese momento todas las piezas encontradas eran catalogadas como figuras femeninas.

Hacia 1903 se conocen nuevos hallazgos en los alrededores de la cuenca del lago, en esta oportunidad se habla solo de petroglifos y piedras ahuecadas. Para el momento los resultados de las investigaciones fueron enviados al Museo Arqueológico de Berlín. En 1906, comienza la preocupación por rescatar los datos de las investigaciones arqueológicas, pues todas ellas se encontraban recopiladas en Europa, dicha propuesta fue presentada por Elias Toro pero no tuvo eco en la población (Meneses y Gordones, 2009).

En 1914,  Luis Oramas continuó con las excavaciones en el Lago de Valencia. De allí se conoce:

Empezábamos a excavar la base de la elevación en sentido transversal y aparecían a menudo objetos de adorno(…) además de piedra (…) útiles industriales, ídolos de barro cocido(…) en esas colinas al continuar la excavación hacia el centro, a una profundidad de cincuenta centímetros encontramos sarcófagos…

citado por Meneses y Gordones (2009)

Entre el año 1930 y 1933, es el trabajo del Dr. Rafael Requena el que tiene visibilidad. Su teoría consistía en anunciar que se encontraba en Venezuela los vestigios de la Atlántida. Esta situación llamó la atención de varios museos y centros de investigación en el mundo quienes se dieron la tarea  de organizar excursiones. 

Con el trabajo de Requena y la presidencia de Juan Vicente Gómez se inicia un proceso de reconocimiento de la Diosa de Tacarigua. Alejandro Colina es responsable de honrar la cultura Tacarigua a través de sus esculturas. Es así como se da paso al Parque Tacarigua, inaugurado para provecho del público en el año 1933.

Lisandro Alvarado, Cruxent (1946), Henriqueta Peñalver (1964), y muchos otros investigadores, se convierten en las caras visibles de un gran esfuerzo por mostrar los hallazgos que impulsó la creación de los Museos Naturales y de Antropología en Caracas y en la región central, pues se van a convertir en garantes y protectores de la huella prehispánica. 

Los estudios reconocieron la cerámica hallada en la zona con un tipo particular reconocido en la arqueología como valencioide (Escalona, 2009): 

conforman elementos expresivos icónicos de esta sociedad y su abundancia, variedad y asociación con contextos funcionales diversos hacen suponer que jugaban un papel central en una gran parte de las actividades económicas, políticas, religiosas y simbólicas de dicha sociedad (p. 308). 

¿En qué momento se asigna el nombre a la diosa? ¿Quién insistió en llamarla Venus de Tacarigua? es aún un dilema que no he podido cerrar en este trabajo. Mientras escribo este texto veo como se fueron extraviando los datos históricos junto a los restos arqueológicos; la pérdida de información por no saber manejar las fuentes de información; la prevalencia de los intereses personales; la tardía institucionalización para el manejo de los hallazgos; la falta de apropiación de la cultura prehispánica por parte de la sociedad venezolana. Actualmente se suma la precariedad de las instituciones venezolanas responsables del resguardo de los restos arqueológicos, que son reflejo invaluable de la cultura e identidad del venezolano. 

Referencias bibliográficas 

Escalona, C. (2009) Los cuerpos de barro: análisis estilístico-estético-comparativo de la figuración antropomorfa en la cerámica prehispánica de Venezuela. Series barrancoide-saladoide valencioide y estilos Betijoque-Mirinday. Universidad Central de Venezuela, Caracas.

Manzo, T. (1981) Historia del estado Carabobo. Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas.

Marcano, G. (1971) Etnografía precolombina de Venezuela. Instituto de Antropología e Historia, Facultad de Humanidades y Educación, Universidad Central de Venezuela, Caracas. 

Meneses, L. y Gordones, G. (2009) De la Arqueología en Venezuela y de las colecciones arqueológicas venezolanas. Centro Nacional de Historia, Caracas. 

Morales, M. (2011) Aproximación crítica a la obra del artista venezolano Alejandro Colina. Universidad Central de Venezuela, Caracas.

Otros recursos.
Biografía de Vicente Marcano Echenique. Diccionario de Historia de Venezuela. Fundación Empresas Polar. Disponible en [https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/m/marcano-echenique-vicente/] [Consultado el 02 de septiembre de 2020]


Necesito leer el texto completo de Gaspar Marcano, en caso de que alguna persona lo tenga o quiera compartirlo me puede contactar por cualquiera de los medios dispuestos en esta página.

Etnografía precolombina de Venezuela

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